CRÓNICAS ESCRITAS A MANO | NVI Cuenca Pasar al contenido principal
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Crédito: Profesora Erika Estrada (facebook)
Foto(s): Cortesía

CRÓNICAS ESCRITAS A MANO

Lorena Jiménez

II PARTE

La forma de vestir diario en las mujeres de Tuxtepec, era también en los pueblos de la cuenca baja del Papaloapan. Dicha vestimenta la usaban las señoras casadas, y las jóvenes en cualquier evento (bailes, fiestas familiares, etc), un vestir del diario, de todo el tiempo que constaba de una blusa blanca bordada sin figuras, sin colores y una falda amplia floreada. En las señoras el color de su falda por lo regular era café o semi oscura. Nunca se usó el huipil en Tuxtepec, solo en la fiesta decembrina que el hermano chinanteco y mazateco, bajaban de sus pueblos a celebrar la fiesta de navidad el día 24 de diciembre de cada año; bailando al ritmo de la marimba orquesta de Juan Silva, Ernesto Castillo o Polo Virgen, alrededor del kiosco del parque Juárez. También subiéndose a los juegos mecánicos de las atracciones Nava, y visitando la iglesia parroquial, para hablar en silencio con su virgencita de Guadalupe, que los cuidaba y bendecía todo un año del trabajo en el campo, allá en su comunidad. 

La historia nos dicta esa verdad, que de generación en generación se debe guardar para comunicárselo y aprendan de ello, las nuevas generaciones.

Tuxtepec después de 1944 quedó semidestruido, calificándose como la inundación más catastrófica de muchas que han existido; desde luego que hubo un cambio en las relaciones con Oaxaca la capital, debido a que hasta entonces existía una diferencia de nuestro gobierno estatal con la región del Papaloapan. Después el gobierno estatal sentía un alejamiento de la región de Tuxtepec principalmente,  con los pueblos del valle de Oaxaca. Incluso cuando la inundación no se recibió ayuda de la ciudad capital, por la distancia y lo difícil de la comunicación por carretera en ese entonces. Es así que las primeras ayuda con que se contó, fueron con las de tierra blanca y tres valles, pueblos del estado de Veracruz. Además un apoyo decidido del gobierno de puebla, gracias a la relación que tenía el tuxtepecano Francisco Rodríguez pacheco con el gobernador de ese estado. Fue así que de esa ciudad capital de Puebla y el gobierno federal a cargo del general Manuel Ávila Camacho, Tuxtepec recibió mucha ayuda altruista. Si miramos las fotos de las diferentes familias tuxtepecanas días después de la inundación, en ellas se atestigua las personas amontonadas con sus trebejos en las calles principales, y en los lugares a un lado del palacio municipal, esperando o recibiendo ayuda. 

Tuxtepec fue llamada en aquel entonces “La Esmeralda del Papaloapan” por contar con un rio de agua cristalina, donde la gente en general se bañaban diario, las señoras lavaban la ropa al pie del rio de las mariposas. El hombre hacia labor de pesca diariamente, en día de fiesta o fines de semana se realizaban concurso de natación; se paseaba la familia en lancha y se adornaban éstas, para recorrer por la rivera de Tuxtepec en un bonito paseo, a la quinceañera o a los recién casados; las embarcaciones eran adornadas con gracia y creatividad con ramas de los árboles más conocidos y hojas de plátano. Eso sí, sin faltar la música de guitarra o el bello canto de la décima y jarana.